Foto cortesía Carlos Miguel Varona

Historia

Programa De Fomento A Las Músicas De Marimba, Cantos Y Danzas Tradicionales Del Pacífico Sur Colombiano

PRESENTACIÓN

En Colombia, en la costa del Pacífico Sur, en medio de selvas, ríos, esteros y manglares, se encuentra un pueblo que desciende de esclavos llegados del África en el siglo XVII y que hace de su herencia africana baluarte de su libertad y de su pasión por crear; se trata de un pueblo que venera el saber y la experiencia acumulada de los mayores, aunque tiene en promedio más jóvenes que los indígenas y que la población mayoritaria mestiza y blanca; es un pueblo en difíciles condiciones de subsistencia y, sin embargo, engalanado por sus músicas y danzas, que considera su riqueza, su legado, su patrimonio. Son comunidades forzadas por grupos armados al desplazamiento, que han hecho de sus cantos tradicionales, sus músicas de marimba y sus danzas, una forma de resistencia cultural, un espacio para el disfrute y un acto de reafirmación de su existencia. Currulao, arrullos, chigualos y alabaos cantan y percuten los rituales de la muerte y la fiesta de la vida, comparten lo sagrado y lo profano, la alegría y el lamento; incorporan baile, poesía, comunión, celebración, adoración; se mueven entre la memoria de la esclavitud y la añoranza y la lucha por la libertad, combinan los romances españoles con la vitalidad de la música afro, cobran vida en la tensión entre el valor de la tradición y la fuerza de la renovación, están tan anclados en la cotidianidad, con todos sus placeres y dificultades, como en el tesón por superarse y el deseo de trascender; transforman la amenaza de la violencia en reto para la construcción de nuevas significaciones de la cultura propia, en fortalecimiento de la identidad, en patrimonio inmaterial.

Es este legado el objeto de rescate de la Ruta de la Marimba, una plataforma para la organización y la articulación de esfuerzos que generen integración, auto reconocimiento como región y alta valoración social de las músicas tradicionales y la cultura del Pacífico Sur. Aunque el programa se inició formalmente en el 2008, en el marco de la Política Cultural para el Pacífico colombiano, a su gestación convergen desde el año 2007 las acciones coordinadas del Ministerio de Cultura, a través del Plan Nacional de Música para la Convivencia-PNMC, en favor del fomento, conocimiento, circulación y proyección nacional e internacional del patrimonio cultural de la región. En un trabajo articulado con las Gobernaciones de los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca, las alcaldías de 14 de sus municipios, e importantes entidades entre las que se incluyen universidades, ONGs y Consejos Comunitarios, el PNMC impulsa la afirmación de la creatividad y la personalidad cultural. Estas acciones son la aplicación de una política de valoración positiva en el territorio para que la población afro del eje del Pacífico Sur colombiano reafirme su identidad cultural como proyecto colectivo y dimensione la música como actividad humana generadora de una simbología que le permite a las personas interpretar el mundo, como patrimonio que debe ser apropiado, valorado transmitido y compartido conscientemente por la colectividad.

El seguimiento del proceso desde su inicio, permite presentar responsablemente a las diversas instancias culturales y comunitarias del Pacífico Sur, el balance de las actividades 2008 – 2009 y un marco para la formulación del Plan Estratégico Ruta de la Marimba 2010 -2014. Antes de entrar en los detalles del documento, vale la pena resaltar algunas de sus acciones más relevantes: (a) Se ha logrado el establecimiento de 14 Escuelas de Música Tradicional y en torno a ellas se ha convocado a niños, niñas y jóvenes, líderes y organizaciones comunitarias, organizaciones culturales, gestores reconocidos, constructores de instrumentos, maestros de música y danza, juntas de padres de familia, Red de Cantadoras, comunidad académica y entes territoriales. Se ha logrado la atención directa en las escuelas a 650 niñas, niños y jóvenes interesados en la formación en músicas tradicionales; esta cifra no incluye los estudiantes de las zonas rurales ni la población infantil que, desde las escuelas primarias, está participando en Ruta de la Marimba. Afianzan los avances en formación la dotación de instrumentos y la elaboración de la Cartilla ¡Que Te Pasa Vo!, del Instituto Departamental de Bellas Artes – IDBA. (b) Se ha articulado a la comunidad académica e investigativa al programa: están participando la Universidad Javeriana de Cali, que lidera el componente de investigación, el Instituto Departamental de Bellas Artes, que está al frente del programa de Formación de Formadores, la Universidad de Nariño, la Universidad del Cauca e investigadores de la Universidad del Pacífico. De este proceso ha surgido la Red de Investigadores del Pacífico Sur, que ya ha logrado la elaboración de un estado del arte y la definición de líneas de investigación. Igualmente, se han realizado dos Encuentros de Investigación que, al vincular tanto a los investigadores de las universidades y las regiones, como a los maestros y músicos tradicionales, se constituyen en espacios polifónicos, en los cuales se mezclan las voces de maestros, músicos e investigadores y se hace realidad la recuperación reflexiva de experiencias y el diálogo de saberes. (c) La Red de Cantadoras, coordinada por la Fundación Polifonía, está integrada por 32 agrupaciones musicales y 288 cantadoras del Pacífico Sur, que evidencian la relevancia del papel de la mujer en el tejido social del Pacífico Sur, así como en el sistema de transmisión de prácticas culturales. (d) Frente al Patrimonio Cultural Inmaterial, Ruta de la Marimba se visualiza como programa de salvaguardia de las Músicas de marimba y los cantos tradicionales del Pacífico Sur colombiano. En el mes de agosto del año en curso, por gestión ante el CONSEJO NACIONAL DE PATRIMONIO CULTURAL, se incluyó esta manifestación en la Lista Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial y se presentó ante la UNESCO el dossier sobre las músicas del Pacífico Sur, con miras a que se incluyan en el Listado Internacional. Las músicas y sus formas de transmisión tienen un triple valor artístico, histórico y antropológico, que afirma la identidad cultural y el sentimiento de continuidad de las comunidades afro de Cauca, Nariño y Valle del Cauca, al mismo tiempo que es representativo de la diversidad cultural de la humanidad. Esta postulación sintetiza la voz de los músicos locales, los Concejos comunitarios, el sector académico, el Gobierno Nacional, los artistas y los gestores culturales que aportaron desde sus distintos frentes y que comparten el espíritu que allí subyace. (e) Se organizó el Comité Coordinador de Ruta de la Marimba en agosto del año en curso, cuya finalidad es consolidar la autonomía regional en el manejo de los diversos componentes del programa; conforman el Comité representantes de Escuelas de Música, Casas de Cultura, Secretarías de Cultura Municipales y Departamentales, Coordinaciones Departamentales de Cultura, Universidades y organismos internacionales como la OIM que apoyan proyectos culturales. El proceso referido a Patrimonio Cultural Inmaterial dio lugar a un importante trabajo de gestión comunitaria que tendrá continuidad en la Ruta, en cuanto se obtuvo el aval de las comunidades involucradas, para lo cual la Dirección de Poblaciones del Ministerio organizó el 12 de agosto de 2009 en la ciudad de Buenaventura una reunión con 17 Concejos Comunitarios y 2 organizaciones Sociales del pacífico Sur.(f) Durante el 2009, se ha logrado la formulación de un Modelo de Formación en Músicas Tradicionales, que se propone elevar los niveles de calidad del trabajo pedagógico e incrementar los espacios de desempeños creativos, mediante la articulación de músicas, danzas, investigación, construcción de instrumentos y tecnologías creativas. (g) Estímulo al emprendimiento de constructores de instrumentos musicales de la tradición y de jóvenes emprendedores a través del programa LASO, dirigido a la apropiación de fundamentos de tecnologías creativas y herramientas de emprendimiento, que ha establecido nexos con el SENA en las ciudades de Buenaventura y Tumaco, lo cual posibilita interacciones con la Ruta de la Marimba y (h) Acompañamiento al Festival Petronio Álvarez y a la Red de Festivales de Músicas Tradicionales del Pacífico Sur.

Todas estas acciones en su conjunto se convierten en un valioso apoyo y un significativo impulso a la Ruta de la Marimba, como Programa que busca promover formas de transmisión y de sostenibilidad del patrimonio cultural del Pacífico Sur colombiano en los contextos sociales contemporáneos.

MÚSICA, TERRITORIO Y POBLADORES

El Pacífico Sur tiene su propia identidad cultural, histórica y social, lo cual justifica la formulación y desarrollo de un programa como Ruta de la Marimba, dirigido a su salvaguardia; son características de las músicas del Pacífico Sur colombiano: su variedad de géneros –currulaos, arrullos, chigualos y alabaos -; sus formas redundantes, flexibles y siempre en construcción; sus sistemas de interpretación con carácter vivencial, de variabilidad y fusión entre creación y ejecución; sus formas de transmisión oral, de memoria colectiva, basadas tanto en el respeto a los saberes y experiencia acumulada de los mayores, como en la capacidad de los jóvenes para apropiar y revitalizar la cultura; su función social, que la incorpora a costumbres, tradiciones y experiencias colectivas significativas; sus interacciones e hibridaciones con otras músicas, como manifestación viva que juega entre lo académico y lo popular; su capacidad de permanencia y renovación, su existencia entre memoria y creación. La marimba, y concretamente la marimba de chonta, cumple una función simbólica como elemento representativo de la identidad regional; la manifestación abarca, no sólo las músicas del conjunto de marimba, que incluye otros instrumentos de percusión (cununos, bombo y guasás), sino las músicas tradicionales de la región, en su función sacra y profana, en las cuales el elemento más transversal lo constituyen los cantos tradicionales. Se presenta un fuerte legado de herencia africana en el instrumental, los géneros, el color tonal de las voces y en las estructuras creativas propias de las músicas de transmisión oral. Se trata de una manifestación enriquecida por la recuperación reflexiva de las prácticas instrumentales y vocales, dinamizada por la práctica de conjuntos y complejizada por las relaciones que asume con el contexto: la música tradicional incorpora otras manifestaciones como las dancísticas, la producción de instrumentos, el conocimiento del contexto social y, en últimas, expresa la cultura de los afrodescendientes del Pacífico Sur. En la manifestación se incluye el Festival Petronio Álvarez, que tiene lugar en la ciudad de Cali y que se ha configurado como espacio de encuentro de los habitantes del litoral pacífico; al Festival han confluido, durante trece años, los conjuntos de marimba, chirimía, cantadoras y grupos de violines caucanos en una fiesta de música, baile y disfrute.

La población Afrocolombiana se encuentra localizada en toda la geografía nacional, concentrada principalmente en la costa pacífica (departamentos del Chocó, Valle, Cauca y Nariño); en los valles interandinos de los ríos Patía, Magdalena y Cauca (Cauca, Valle, Antioquia, Tolima, Huila, Santander y Cesar); en el eje Cafetero (Caldas, Risaralda, Quindío); en la Costa Atlántica (Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena y Guajira); en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina; en el piedemonte Amazónico y la Orinoquía (Putumayo y Caquetá); en las zonas auríferas del país y en ciudades como Cali, Cartagena, Barranquilla, Medellín y Bogotá, entre otros. Según los datos del último censo general de población, realizado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), la población que se autorreconoció como negra o afrocolombiana, incluyendo a los palenqueros y raizales de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, llegaría a 4.261.996, que representa el 10.5% población total del país. . Las ciudades con el mayor porcentaje de población que se auto reconoció como Negra / Afrocolombiana, en el país, son: Cali, Cartagena, Buenaventura, Barranquilla, Medellín, Tumaco, Quibdó, Turbo y Bogotá. En el Departamento del Valle del Cauca el 27.2% de su población se reconoce como negra y/o afrocolombiana con 1.092.169 personas, su capital Cali con 168.000 hogares afrocolombianos y un estimado de 565.768 personas que representan el 26.2% de la población de la ciudad. Constituye la mayor concentración urbana de población afro en el país. Cali y Buenaventura, albergan el 75% de la población que se reconoce como afro en el Departamento. En el pacífico Sur puede calcularse un total de 6.972.318 habitantes, de los cuales 1.664.306 son Afro (24%).

Los jóvenes afros viven más en las urbes, sobre todo las mujeres. En los departamentos de la Costa Pacífica las mujeres son mayoría en los cascos urbanos y centros poblados; Cauca y Nariño están entre los departamentos donde hay más jóvenes afros en zonas rurales; son los hombres los que más habitan en zonas poco urbanizadas, muy posiblemente realizando labores de campo. El Valle del Cauca, aparte de ser el destino más frecuentado por los jóvenes de la Costa Pacífica por causa de búsqueda de oportunidades laborales, también lo fue por causa de amenazas para la vida de los jóvenes y por necesidad de educación; entre los años 2001 y 2005, este Departamento soportó una fuerte presión migratoria de todos los departamentos de la región.

En las comunidades Afro, se da “presencia de actores armados ilegales que prohíben la celebración de expresiones de duelo y festividades comunitarias; se presenta pérdida de autoestima por abusos sexuales, debilitamiento de la práctica de la tradición oral, pérdida en el reconocimiento de la autoridad tradicional y familiar, dificultad para ejercer el control y gobernabilidad territorial, incorporación de valores ajenos y prácticas consumistas, lo cual conlleva al abandono de los conocimientos ancestrales y escaso interés de los jóvenes en aprender prácticas tradicionales, desinterés por los rituales, fiestas, danzas y cantos propios. Igualmente, se presenta limitación para ejercitar la práctica organizativa local y regional por parte de las comunidades, así como dificultad para construir alianzas con otras organizaciones y con otros sectores sociales y no se reconocen los Consejos Comunitarios como primera autoridad del territorio”.

La Ruta de la Marimba une a 14 poblaciones del Pacifico Sur, que agrupan a 582.000 afrodescendientes de Tumaco a Buenaventura, con el fin de lograr que el conocimiento, la práctica y el disfrute de la música impacten la calidad de vida y la producción de riqueza inmaterial y material de sus poblaciones. La población afro involucrada representa el 35% de la población Afro del Pacífico Sur, porcentaje del cual el 46% está en Valle, el 45% en Nariño y el 8% en Cauca.

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