1.4. Política Pública y cadena de valor de la música desde una perspectiva ecosistémica

1.4.1. Política Pública

Dado que el propósito de este trabajo se relaciona con la estructuración de un marco que permita, a diferentes agentes del Campo Organizacional de la Música, plantear líneas de política de desarrollo musical que amplíen las capacidades y oportunidades de agentes del campo, es necesario abordar el concepto de política pública, puesto que es en este marco donde se toman decisiones y se definen acciones que benefician o perjudican el desarrollo de procesos de agregación de valor.

Para algunos autores, la política pública no se refiere a la norma jurídica, tampoco a los planes, programas y proyectos estatales, sino más bien a procesos sociales que devienen en acciones de las autoridades públicas o agentes gubernamentales con capacidad de decisión:

… orientadas a identificar y solucionar problemas de diferente naturaleza mediante la consecución de objetivos (sociales, económicos, políticos, culturales, sectoriales, territoriales, internacionales, gubernamentales, etc.) y en el cual diversos actores, tanto desde el estado como fuera de él, buscan intervenir para promover y lograr intereses (Lozano, 2007, pág. 103).

De acuerdo a este planteamiento, la estructuración de líneas de política orientadas al desarrollo del Campo Organizacional de la Música, implica: a) que se logren acuerdos sociales, sectoriales y comunitarios acerca de qué problemas o necesidades del sector musical y de los procesos de agregación de valor se van a abordar; b) que se definan recursos destinados para tramitar y dar solución a los problemas; c) que se definan estructuras de gobernanza o procesos en que se deje claro cómo se toman decisiones sobre la orientación y la forma de inversión de recursos; d) que se hagan explícitos los métodos de evaluación para determinar la bondad o el daño de las líneas de política acordadas.

1.4.2. Cadena de Valor desde una perspectiva ecosistémica

Qué es una cadena de valor

Una cadena de valor se puede definir, en términos generales, como un conjunto de personas (agentes), insumos, operaciones, y relaciones, organizados para desarrollar procesos de transformación y generar impactos en un contexto determinado (van der Heyden y Camacho, 2006, pág. 14). En todos los casos, cuando nos referimos a cadena de valor, suponemos la generación de productos, bienes y servicios, los cuales pueden ser tangibles o intangibles. También debemos asumir que la cadena de valor es un sistema, es decir, considerar su alto grado de complejidad.

De acuerdo con el documento “Guía para la construcción y estandarización de la cadena de valor”, producido por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en el año 2013, la estructura de una cadena de valor para proyectos o programas de inversión pública, es la siguiente:

Figura 3. Estructura de una cadena de valor para inversión pública


Fuente: Departamento Nacional de Planeación (DPN), 2013.

Cuando estamos frente a procesos de agregación de valor como la generación de productos o servicios para el consumo, la estructura de la cadena de valor, es la siguiente:

Figura 4. Estructura de la cadena de valor


Fuente: elaboración propia, 2016.

En cualquier caso, en una cadena de valor intervienen diversos agentes. Unos lo hacen de manera directa y otros de manera indirecta. Los primeros se vinculan concretamente al proceso de generación de bienes y servicios, es decir, son productores, transformadores, comercializadores y consumidores. Los segundos, se dedican a prestar asesoría, apoyos, fomento, regulaciones, financiación, etc.

Los primeros realizan lo que la literatura (Porter, 1985) enuncia como actividades primarias (unas relacionadas con el producto y otras relacionadas con el mercado). Los segundos realizan actividades de soporte (infraestructura, gestión del talento humano, gestión de la tecnología, políticas, etc.). La vinculación entre actores tiene sentido en el proceso de llevar un producto de un estado a otro.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la dinámica de una cadena de valor no se da en el vacío. Es decir, tanto los agentes como los procesos están influenciados por un ecosistema, contexto o entorno. Es lo que se conoce como factores o condiciones que influyen en un proceso de agregación de valor.

Para resumir, una cadena de valor es un sistema constituido por una estructura (secuencia de los eslabones), y una dinámica (forma en que se relacionan los agentes y los eslabones) al interior del cual unos actores concretos realizan procesos de transformación con el objetivo de obtener productos o de generar impactos, en un tiempo y un lugar determinado.

Para los procesos de agregación de valor que ocurren en el campo musical, existen diversos modelos de cadena de valor.

De acuerdo al documento diagnóstico, elaborado para el Programa de Transformación Productiva por parte del Grupo de Emprendimiento y de la Mesa de Competitividad en Música, en el año 2012, el sector de la música, considerado como sector económico, presenta las siguientes estructuras de cadena:


Figura 5. Cadena de valor para la música fono grabada


Fuente: Adaptado de Grupo de Emprendimiento Ministerio de Cultura. Documento Programa Transformación Productiva, 2012.


Debe resultar claro que estos modelos de cadena logran una descripción parcial de los procesos de agregación de valor que se experimentan en el Campo Organizacional de la Música, dado que enfatizan aquellos procesos de transformación funcionales para el mercado. Desde el Grupo de Música del Ministerio de Cultura, se han planteado otras propuestas de modelos que pueden ser útiles para comprender diversas relaciones entre eslabones y agentes, en los procesos de agregación de valor del campo musical.

Uno de ellos es el elaborado por la Universidad de los Andes en el año 2012. Se orienta a la estructuración de un sistema de información (SIMUS) que resulte útil y pertinente para la formulación de política pública musical desde el Ministerio de Cultura y “parte de la base de creación de valor para todos los agentes, definidos como Sociedad Civil, Mercado y Gobierno, que están involucrados e inmersos en este proceso” (Wills y otros, 2012, pág. 50).

Así como los modelos presentados antes resultan funcionales para el mercado, éste resulta funcional para el Estado: “el valor que se generará en esta cadena de valor consiste en el cumplimiento de los indicadores que desde la política pública y los creadores de la política pública, específicamente el Ministerio de Cultura, plantean en los planes anuales de música” (Wills y otros, 2012, pág. 51).

Figura 7. Sistema de información SIMUS

Fuente: Wills y otros, 2012, pág. 52.

Otro modelo, elaborado por Diego Maldonado, es el “Mapa de Autogestión para Músicos Independientes”. En este caso, aunque el modelo se estructura desde el encadenamiento de eslabones (Formación Musical – Creación – Producción – Gestión – Promoción y divulgación – Distribución/Circulación – Consumo), es claro que el control de la ruta que se elija para alcanzar los objetivos propuestos, depende de cada proyecto musical y de cada agente relacionado. Resulta interesante, de este modelo, la perspectiva de ecosistema y cómo de acuerdo con ella, cada eslabón se comporta como un campo en sí mismo, con sus actores, sus reglas de juego, sus componentes, sus límites, sus luchas y posicionamientos. Pero al mismo tiempo, cómo dichos eslabones se conjugan o articulan de manera sistémica para que la creación musical (bien sea desde la producción musical o desde la producción escénica) se desarrolle hasta llegar a los públicos o espacios de circulación.

Descargar el “Mapa de Autogestión para Músicos Independientes” en formato pdf

En la figura que se presenta a continuación, se evidencia otro modelo el cual muestra cómo los eslabones de la cadena constituyen flujos de agregación de valor que pueden tomar distintas rutas, cada una de las cuales exige modelos de gestión y procesos de distribución/circulación diferenciados. La idea que subyace a este modelo es que, dada la complejidad del campo musical, no todos los procesos de agregación de valor son lineales (lo cual resulte cierto tal vez para la Industria Musical), sino que, por el contrario, tienen derivaciones y ramificaciones relacionadas con los vínculos que se presenten con territorios, agentes y procesos.

Figura 8. Agregación de Valor del Campo Organizacional de la Música desde una perspectiva ecosistémica

Fuente: Elaboración propia, 2016.

Figura 3. Estructura de una cadena de valor para inversión pública


Figura 4. Estructura de la cadena de valor


Figura 5. Cadena de valor para la música fono grabada


Figura 6. Cadena de las presentaciones musicales en vivo


Figura 7. Agregación de Valor del Campo Organizacional de la Música desde una perspectiva ecosistémica